Si...aunque me gusta jugar, molestar e incomodar con el uso de los términos, puedo decir que me siento ➕️ Asperger y ➖️ autista. Aunque se diga que el primero está incluido en el segundo, o que forma parte de su denominación. Está incluido en la forma de un trastorno. Porque lo es, sin dudas...un trastorno que genera trastornos. Pero los días en los que me retraigo como un caracol o cual tortuga miedosa, cuando no sé bien qué diantres estoy haciendo de mi existencia en este planeta neurotipico, ahí se me viene la idea de que soy ➕️ autista y ➖️ Aperger, aunque escriba autista con minúscula y Asperger con mayúscula. Porque hago esto no sé, quizá le dé más importancia al aspi. En fin...
Es ser Autista, sentir el autismo, vivir el autismo, padecer el autismo, sofocar el autismo...y sofocar a la persona que lo padece o sofocarse. Es soportar el autismo. No es una novela romántica clasisista de Jean Austen, es una realidad que se vive, un hecho ineludible, personal, intransferible, agotador, desgarrador...flaco! No me vengas a decir quien soy y que tengo, de que padezco...además, con respeto, me importa un bledo tu opinión. Soy un neurodivergente de la línea dura, que da pelea, embate, que no le importa nada...pero nada. Lo que uno es, es y punto. Lamentablemente no soy sutil, aunque puedo serlo de vez en cuando, porque tengo las herramientas y si quisiera las utilizaría. Me considero un ser culto, formado en Letras y Literatura, entre hojas y cuadernos, soy de la generación que alcanzó a finalizar su carrera. ¿Eso importa? Si...poco, pero sirve para caretear en esta sociedad de máscaras blandas, donde casi todos se tragan los mosquitos y siguen avanzando, sin cuestionar...