Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas de agosto, 2025

Octavio, el perro globo

Octavio, el perro globo Había una vez un perrito muy especial llamado Octavio. No era como los demás perros: ¡Octavio podía inflarse como un globo! Cada vez que se emocionaba, empezaba a hincharse, y si estaba * muy * contento, ¡flotaba como un globo de colores!  Octavio vivía en un pequeño pueblo llamado Villa Alegre, donde todos lo querían mucho. Los niños reían cuando lo veían flotar por los aires, y los adultos sonreían al verlo rebotar suavemente como una pelota. Pero a Octavio a veces le daba vergüenza ser diferente.  —¡Mira, allá va el perro globo! —gritaban algunos.  —¿No te da miedo explotar? —preguntaba otro.  Aunque la mayoría lo admiraba, Octavio no quería llamar tanto la atención. Un día, decidió esconderse en el bosque para no inflarse nunca más. Se sentó bajo un árbol y suspiró.  De pronto, escuchó un llanto. Era Lucía, una niña que se había perdido.  —¡No encuentro a mi mamá! —decía entre lágrimas.  Octavio quería ay...

La fabulosa historia de Martín🧒

  La fabulosa historia de Martín.  Esta es la historia de Martín, un niño tan flaco pero tan flaco que cuando el sol estaba en su punto más alto parecía transparentarse.   Martín era un típico niño de barrio, le gustaba jugar con sus amigos a la pelota hasta altas horas de la noche. Cuando digo "altas" me refiero hasta las 21hs, momento en que Clara, su madre, lo llamaba para ir a cenar. El niño saludaba a sus compañeros de rrioba y se metía en la casa para pasar la noche junto a su padre, madre y hermano.  Martín tenía 8 pirulos y su hermano Agustín 12 piruletes. Omar, el padre, 56 pirulones y la madre otros 55 pirulonetes. Por supuesto, el padre trabajaba vendiendo pirulines en la costa. Un gran negocio familiar que se venía expandiendo de generación en generación.   Durante los días de verano Martín ayudaba a su padre con la venta y les iba bastante bien. Hasta que un día de Enero, en plenas vacaciones de verano, comenzó a oscurecerse el cielo y una...

Mi historia Tea 💙♾️

 ✅️Les cuento mi historia Tea.  🧒Desde niño y más acentuado en la adolescencia entré en un laberinto de consultas con psiquiatras y psicólogos tratando de buscar una explicación a mis ataques de pánico y ansiedad desmedida. Pasaba por distintas terapias y así avanzaba en la vida como tirando paredes, con esfuerzo y pura voluntad.   Conforme pasaba el tiempo me dieron muchos diagnósticos, entre ellos: ansiedad generalizada, estrés, depresión, fobia social, etc. Y así una larga lista que nunca me dijo nada ni me convenció del todo.  Te pueden decir mil cosas pero uno adentro sabe o intuye cuando la cosa no es por ahí.   De chico, me costó bastante el 6to grado de primaria, casi repito por llevarme matemáticas. Y la escuela secundaria fue otro castigo. Salía de una primaria privada, muy familiar, e ingresé a un secundario industrial, cambio durísimo para mi, estaba sumido en un universo totalmente distinto, más exigente, frío e impersonal y ya no contaba...

Mateo y el planeador mágico

Mateo y el planeador mágico Mateo era un niño curioso que vivía en un pequeño pueblo rodeado de montañas. Le encantaba mirar el cielo y soñar con volar. Un día, mientras exploraba el desván de su abuelo, encontró una caja polvorienta con un dibujo extraño en la tapa, se trataba de un planeador de madera con alas plateadas. Dentro, había un modelo de planeador y una nota amarillenta que decía: "Para quien crea en la magia del viento." Mateo, emocionado, llevó el planeador al jardín. Apenas lo sostuvo en las manos, sintió que algo brillaba bajo sus dedos. El planeador creció y creció hasta ser lo bastante grande para que él pudiera subir. —¿Estás listo para volar? —susurró una voz suave que parecía venir del propio viento. Sin pensarlo, Mateo se subió. En cuanto tocó las alas, el planeador se elevó, primero despacio, luego más y más alto, hasta que el pueblo se veía como un dibujo diminuto. Voló sobre lagos que parecían espejos, cruzó nubes suaves como algodón y sig...

Ahí va la bala, atajala

Ahí va la bala, atajala⚽️ Había una vez un pequeño pueblo donde los niños y niñas jugaban felices en la plaza todos los atardeceres. Entre ellos estaba Luisito, el más rápido y ágil de todos. Siempre que jugaban al fútbol o a las escondidas, él ganaba sin problema.   Un día, llegó al pueblo un niño nuevo llamado Sebastián. Era tranquilo y observador, pero tenía un talento secreto: ¡era el mejor atajando pelotas!  —¿Quieren jugar "Ahí va la bala, atajala"? —preguntó Sebastián con una sonrisa.   Los otros niños se rieron.   —¡Ese juego es muy fácil! —dijo Luisito—. Nadie puede lanzar una bala que yo no pueda atrapar.  —¿Apostamos? —retó Sebastián.   Los niños aceptaron el desafío. Se pararon en fila, y uno por uno, lanzaron la pelota lo más fuerte que pudieron, gritando a viva voz:   —¡Ahí va la bala, atajala!- Pero Sebastián, con sus reflejos increíbles, siempre la atrapaba. Hasta que llegó el turno de Luisito, quien...

El niño que domaba hormigas 🐜

El niño que domaba hormigas 🐜  En un pueblo polvoriento donde el sol derretía hasta los sueños, vivía Nico, un niño de ocho años con una habilidad extraordinaria: tenia el don de domar hormigas.   Mientras los otros niños jugaban al fútbol con latas oxidadas, Nico se sentaba junto a los hormigueros y, con paciencia de relojero, susurraba órdenes en un lenguaje que solo los insectos entendían. Las hormigas, en fila india, levantaban migajas como tributo o formaban figuras perfectas bajo su mando: algunos corazones, singulares estrellas, incluso su propio nombre escrito en la arena.   —¡Eso es cosa del diablo! —murmuraban las vecinas, persignándose.   Pero Nico solo sonreía. Sabía un secreto: las hormigas no le obedecían por arte de magia, sino porque él las escuchaba. Les traía gotas de miel, las protegía de los pies descalzos de los demás niños y, a cambio, ellas le mostraban el mundo bajo la tierra: extrañas raices que cantaban, piedras c...