Soy solo un pasaje hacia mí
Un encuentro constante conmigo mismo
Una cercanía que no se puede separar
Una distancia que me observa de cerca en los días de lluvia.
Una tarde de encuentro con el planeta y su gente, nada más que un encuentro, a veces irrelevante, a veces preciso.
Soy dentro de mí una ausencia
Un hombre rodeado de sus formas y dichos.
Soy solo un pasaje hacia mí
No tienes que pasar por ningún laberinto.
Estoy en el otro lado pero también aquí, al principio del movimiento y al final de la baraja.
No hay sentimiento sin ese otro que me interpela
A veces esa otra persona aparece en mis sueños, que no son más que una sutil realidad invertida.
Yo tengo que ser su mejor compañero y él mi mejor guía y amigo, por eso vinimos a este plano.
Nunca debo dejar de ser yo y mi otro yo,
los dos al unísono compartiendo momentos de vida.
No hay prisión cuando uno está en el presente y comparte su visión del mundo.
Así se expresan las flores en una tarde de otoño, así te habla mi ser hoy. Au revoir
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